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2.17.2013
1.05.2010
12.11.2009
10.09.2009
Just Fred
Negativo, sedentarias amigas. El divertido barbitas de la afoto no es un politoxicómano gorrilla sevillano ganándose, con ahínco y carné del Consistorio, la inexcusable dosis de goma base. Tampoco el hijo del Tragamillas. No, el gesticulante y aparentemente primordial ser de la instantánea es el mismísimo Fred Lebow, que todos Vds. deberían conocer y admirar. El puto fundador del Maratón de Nueva York, chonis. Un gran hombre, de cuyo triste deceso se cumplen hoy la friolera de 3 lustros. Una enorme persona, que a día de hoy aún es llorada por todo Central Park.
Nacido en Transilvania y emigrado a Brooklyn de zagal (parece que se libró de la cámara de gas por los pelos), Elbow montó un taller de teatro en Cleveland antes de regresar a Nueva York y co-fundar la Carrera de Carreras, en 1970. En la primera edición participaron... 55 atletas!!!
El bueno de Fred también fue uno de los mayores impulsores de las carreras para mujeres, llegando a invitar a las mismísimas conejitas de Playboy a la primera carrera de este tipo que se organizó en NYC. Un gesto que le honra.
Intimo de la fantabulosa Grete Waitz, atleta idolatrada en Chez Gitane por varias y poderosas razones, fue Elbow quien la convenció para saltar de los diezmiles a la distancia reina (ganó nada menos que 9 maratones de NYC), al tiempo que se utilizaba la fama de la noruega como reclamo publicitario de la carrera neoyorquina. Elbow, seamos claros, convirtió a esta mujer en la maratoniana más importante de la historia.
Si quieren conocer mejor al gran hombre, pueden videar "Run For Your Life", el imprescindible documental biográfico de Judd Ehrlich o leer (ya sé que les cuesta, ya sé, pero dense el gusto de agarrar un libro de vez en cuando, ganapanes) el revelador "Anything for a T-shirt" (precioso título), donde se celebra la vida del judío errante que corrió por última vez la carrera creada por él en 1992, a escasos 24 meses de fallecer víctima de un tumor cerebral.
Hoy celebraremos su memoria con media Tapia. Y Vds.?
7.13.2009
El Tabaco en la Pareja (Francesa)
Carnales míos, ante la escasez de eventos populares en temporada estival, y a espera de entregarnos al 100%, como no podía ser otro modo, en la prueba reina del secarral manchego, esto es, la Legua de Tielmes, Chez Gitane se complace en recordarles el motivo conductor de este su blos de cabecera, como solemos hacer de tanto en cuanto.
Y qué mejor forma que acercarles estas dos instantáneas, reveladoras y entrañables, que inmortalizaron a la Pareja Francesa por antonomasia.
Yves y Simone, Simone e Yves. Y 438.000 cigarrillos mediante. Eso no lo ha hecho la edad, cheries. Lo ha hecho el vil Gitane. Y, en el caso de ella, una querencia por el Pastís que no era de persona sana.
Dejenlo, haganse el favor. Dejenlo. Y revisen Les Diaboliques, que igual se les pega algo.
No olviden runnerizarse y afrancesarse. Pero sin imitar a sus Idolos, que fíjense en el jeto que se le está quedando a Ray "Apergamines" Loriga.
6.29.2009
Prefontaine sí que era Pop
Disculpen que se me pasara tan señalada fecha. Imperdonable, lo sé.
Este sí que dejó un cadáver bien parecido, y no el teratológico muñeco de feria que falleció, atorado de painkillers, hace unos días.
Go Pre! Siempre habrá un hueco para tu viril mostacho en nuestros corazones. Y este Septiembre vacaciono en Coos Bay. Con un par.

2.05.2009
Lux Interior Q.E.P.D.
Es un goteo incesante, ceniceros con patas de mis desvelos. Dejenlo ya, en serio. Hoy, de nuevo, se nos atragantan los tejeringos con una tristísima nueva.
Lux Interior, el cantante de rock and roll más exuberante e influyente desde Esquerita, el hombre que llevó la braga masculina a lo más alto, la Voz del Camposanto, El Hombre Lobo Adolescente, nos deja para siempre y por lo de siempre, ya saben.
Ni siquiera me consuela el saber soltera, por fin, a Poison Ivy.
9.16.2008
Richard Wright Q.E.P.D.
Un día más, atocinados ceniceros con patas, nos desayunamos con un luctuoso suceso, una irreparable pérdida. Rick Wright, el genio en la sombra de los Pink Floyd post-Barrett, el hombre que puso el Moog y el Mellotron a la altura del piano de cola o la botella de anís Castellana, el culpable de que a John Lydon le diera por agarrar un micro y poner aquellas caras, nos dejó ayer, a consecuencia de una corta pero fulminante enfermedad llamada Cáncer. El De se lo ponen Vds., pero se pueden ir haciendo una idea.Wright, fumador encadenado durante décadas, nos dice adiós en la flor de la vida adulta, en la cúspide de su madurez como persona y, ésto no lo sabemos muy bien pero lo intuimos, como entrañable abuelo de pelirrojos querubines y rentista con cottage en propiedad
Azote del agonías de Roger Waters (que le expulsó del grupo, recuerden), acertada voz solista de la triposa Astronomy Domine, virtuoso del Farfisa y el Hammond e imaginativo vibrafonista, creador de ensoñadores landscapes psicodélicos (y también de algún que otro truño sinfónico, para qué nos vamos a engañar), nuestro Hombre, como tantas luminarias antes que él, no merecía acabar así.
Aplíquense el cuento, mefíticos albañales, y recuerden que, como no se cansa de repetirnos nuestro ídolo y bodeguero Bertín, medio cayéndose, "ya no está de moda fumetear".
Y píllense, aún calentito, el número de Septiembre de Uncut, donde se habla laaaargo y tendido del Fluido Rosa y destacadas personalidades del mundo de la semicorchea y de la droga (el barbas de los Flaming Lips, Paul "Modfather" Weller o el mismísimo Genesis P. Orridge!!!) eligen sus canciones favoritas de la banda más influyente de los 70.
Aunque lo mejor es el cd que acompaña a la revista, repleto de joyitas neopsicodélicas de rabiosa actualidad (bueno, si los Caribou esos hacen psicodelia, entonces Amaral son Avant Garde) y esa publicidad de Tropic Thunder con un Robert Downey Jr.... teñido de negro!!
Ah sí, para los runners que solamente escuchan a Bryan Adams o Arcade Fire: esta semana me dan las plantillas (300 euros nos contemplan) con las que volveré a la carga, cuan ave fenix zatopekiana. Permanezcan atentos y no olviden runnerizarse y destumorizarse.
9.11.2008
Lee Brilleaux, 41
Hoy le eché de menos. Mucho. Mientras planchaba la camisa de corte británico que luciré en la Junta Extraordinaria de Accionistas de la Tabaquera, a celebrar este viernes en la bonita ciudad de Ponferrada, e intentando abstraerme de la sarta de estupideces que, en la 2, los discapacitados de Coldplay soltaban en una de esas entrevistas dirigidas a personas jóvenes de hoy.
Hacía tiempo que no pinchaba Stupidity, quizá el mejor album en directo de la historia, y su fantástica adaptación del clásico de Solomon Burke me erizó, como antaño, el vello de la nuca y, ésto ya es más raro, se me piantó un lagrimón cuando reparé en que tenía mi edad (41 palazos) cuando se marchó a soplar la Hohner al otro lado.
Poco running para los cockneys de provincias, en aquellos convulsos 70. Ríos de lager y Benson and Hedges encadenados en las casas de apuestas de Essex. Si no saben de qué va todo ésto, para variar, esperen al documental que Julien Temple está preproduciendo, y que documentará los primeros años del orgullo de Canvey Island: Doctor Feelgood, The Oil City Story. Promete.
En fin, lo de siempre: si ya no celebran las 40 castañas, como el que subscribe, y su apergaminado careto y el amarillo de sus dedos provoca extrañas muecas y amagos de arcada en las personas que les rodean, miren esa afoto, observen lo que sostiene entre sus dedos nuestro héroe, y haganse dos favores: pillense el DVD "Going Back Home", de Dr. Feelgood y dejen de meterse basura en los pulmones si, con algo de suerte, aún no han pillado lo que mató al Cantante.
Para los de siempre, la mayoría natural bloguera que nos visita desde Lima o Callosa, fíjense lo que llevan lustros perdiéndose y que el alquitranazo nos arrebató, una gélida mañana de Abril de 1994 (su muerte fue malamente eclipsada por la del moñas grunge, pero así de perra es la vida, ya nos avisó Don Pío):
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5.25.2008
Los Muertos del Gitane. Hoy: Patty Donahue
A pocos días de haberse cumplido 15 meses (quince!) de la era Detox Moon, de acuerdo al calendario Gitane, y en nuestro loable afán ejemplarizante, retomamos esas vidas y muertes que, en un tiempo no tan lejano, nos dolieron en lo más hondo y que únicamente con el paso de los años, cuan tango discepolense, y la certeza de que podía haber sido de otro modo, logramos comprender en su justa medida.
Patty Donahue (o Patty Darling, si lo prefieren) era la cantante de The Waitresses, combo one-hit-wonder americano donde los haya, su "Sé lo que le gusta a los chicos" (imagino no se refería al pestazo nicotinil) les proporcionó sus merecidísimos 15 minutejos warholianos y poco más.
Un par de LPs, giras con unos primerizos REM y la cancioncilla de marras cerrando la cara A de la BSO de I Was a Teenage Zombie, junto a luminarias de mucha mayor enjundia, tipo Violent Femmes o Dream Syndicate. No big deal. Corrían los 80 y en las salas de conciertos de Cleveland se permitía fumar.
La factura se la pasaron a Patty algunos años después, a mediados de los grisáceos 90, cuando ya había abandonado los escenarios (que no el vil truja) y curraba de A&R (artist and repertoire, para el lector de secarral, vamos, los que buscan talentos pa exprimirlos) en una gran discográfica.
Cáncer de pulmón. Chain Smoker. Lo de siempre. Con apenas 40 años, una chavala tan pizpireta como Patty (vean el video) no debería morir. No si se puede evitar. Y sí se puede, como dice la chavalada ñeta. Dejénlo de una vez, sépticos albañales (hay que ver lo que se puede seguir fumando en este condenado país, hasta los corredores le pegan que da hasta miedo), o al menos reflexionen una miaja la próxima vez que escuchen en el arradio una canción de hace más de 20 años.
4.15.2008
Chema el Panadero (1957-2008)
Q.E.P.D.
Mi referencia en los 80, junto a la teclista de Monaguillosh y Herr Flick de la Gestapo.
51 años. Casado con Espinete. Cáncer de pulmón.
Same ole bullshit. El año pasado ya se lo advertí, al palmar El Fary.
Paren ya, insensatos
Ah, y pasense por Mondo Bolero, donde también soltamos la lagrimita por los infravaloradísimos Red de San Luis, su banda de death folk, influenciada por Joy Division, Los Machucambos y Sly and The Family Stone a partes iguales.
2.14.2008
Roy Scheider Q.E.P.D.
Mientras yo me dejaba la piel en el asfalto de la carretera del Pardo (ver anterior post), en un hospital de Arkansas fallecía uno de los actores fetiche en Chez Gitane, y no precisamente por su desmedida afición a la hebra virginiana, no se confundan. Roy Scheider, enorme actor, mejor persona según sus allegados, gran fumador, dedicado activista antiintervención en Irak y esclarecido pensador ("You're gonna need a bigger boat now" - Jaws, 1975).Este pollo coprotagonizó la primera mitad de Marathon Man (le matan en el minuto 75 aprox), junto al torpedo de Dustin Hoffman, que hace de su hermano, un estudiante apasionado por la maratón y las suripantas suizas, y que acabará pagando en sus carnes (perdón, en sus encías) los tejemanejes de su carnal, que vive como un mesié sin dar clavo, aparentemente.
Pese a ser un auténtico atleta metido a actor (qué físico, caramba), Roy no pudo deshacerse de ese caballo llamado alquitrán (vean como fuma el condenado en All That Jazz..) y, con toda probabilidad, ésto le ha restado al menos 10 años de vida. Lo de siempre. Paren ya, o es que no recuerdan la pregunta de Sir Olivier a un aterrado Hoffman: "Is it safe?"
De Jaws y The French Connection que les cuente otro, para mí Roy siempre será el "Doc" de Marathon Man. Aunque el que corría era el hermano.
10.03.2007
Sweet Jim Fixx Parte 2
Qué le debe el atletismo popular al señor Fixx (insisto, qué acojonante nombre el de nuestro héroe)??Casi ná: se estima que, actualmente y a lo largo y ancho de los USA, 40 millones de personas le pegan al running con cierta asiduidad.
Incluso el segundo boom del correr por correr, que trastorna las mentes y los gemelos de las personas de aquel bello país (sobre todo gracias a los cientos de miles de mujeres que corren y corren y corren a lo largo de Parks, Drives y Avenues, no como aquí, vaya) se debe en buena parte a la labor proselitista de Jimmie.
Ríos de tinta provocó la noticia: mientras hacía jogging en Vermont (y a la sombra), el bueno de James (que no cumplía ya los 52) sufrió un ataque al corazón que le dejó tieso. Así, sin más. Bueno, no. Tasa de colesterol por las nubes. Su padre murió a los 45 de lo mismo (o parecido). Con semejante antecedente, y pese a correrse (con perdón) un maratón tras otro, Poor Old Jimmie debería haber tomado medidas para prevenir, detectar y evitar tan desgraciado desenlace a una existencia ejemplar como pocas.
Porque, sedentario blosguero o crack de cross de secarral, de ésto se trata. Hay Muertos que alumbran los Caminos, que decía aquel cantautor con físico de frutero, y tan malo puede ser no moverse del sofá ni para calentar la pizza como meterse en camisas runneras de once varas sin control médico periódico. Moderación, acuérdense de Paula Pierce. Aplíquense el cuento y agradezcan, una vez más, los desinteresados consejos del Docteur Gitane. Se admiten donaciones vinílicas, dicho sea de paso.
Ala, todos al parque, saquen las Yumas del trastero del adosao, que ya están tardando, pero suave, muy suave, reinas.
9.27.2007
Sweet Jim Fixx Parte 1
Poor Jim Fixx. Y qué nombre tan evocador el de este señor. Y qué agridulce historia la suya. Un puto gordo que se apretaba 2 paquetes diarios mientras cavaba su propia fosa, Salem va Salem viene, para mutar, en cuestión de meses, en un corredor popular de raza, presto a batir marcas en la marathon de Boston. Y contarlo.
Y vaya si lo contó, el pelafustán. Más de 1 millón de libros vendidos solamente en USA a finales de los 70. Un ex fumador y ex elefante marino provocando el primer boom del running a nivel cuasi mundial. Una portada preciosa (esas Tiger rojas y esas atléticas piernas del propio autor incitando a salir al parque a bajar unos gramos). Una historia con final triste. Tan triste que se me pianta el lagrimón cada vez que abro The Complete Book of Running y le veo a él, corriendo por correr y haciéndonos soñar con metas no tan inalcanzables.
De momento, vayan pillando el libro en Amazon o similares. Aunque sea por curiosidad o por la portada o porque necesitan ESE cambio en sus vidas. Que ya están en la edad, caramba.
(continuará)
6.09.2007
Leyendas de la Country Music (y 3)
Uno de los profesores que de tanta sabiduría ha hecho gala en esta recta final del Master sobre Tabaquismo que les comentaba en el post anterior, es una mujer americana, natural del estado de Tennessee y que atiende por Sylvia Mae Nuttybreath. Una militante ex fumadora con una misión en la vida: convencer al mundo de que la muerte de Patsy Cline no fue accidental y obedeció a una conspiración al más alto nivel dentro del mundo de la country music.
Como todos Vds., melómanos convencidos, ya saben, la feota Patsy, uno de los hitos fundamentales en el devenir de la música popular del pasado siglo, falleció en un accidente de aviación en Marzo de 1963 (mes en el que nada más y nada menos que otros 4 ilustres miembros del Gran Ole Opry fenecieron en circunstancias más o menos escabrosas). Antes de abandonar este perro mundo, la reina de la country music sobrevivió a sendos accidentes de automóvil (dicen las malas lenguas que, en ambos casos, su chauffeur era un compulsivo fumador que perdió el control al caérsele la colilla en la entrepierna, pero who knows, amigos).
Recuperada de sus heridas (en el segundo choque, aterrizó sobre un árbol vía el parabrisas de su Chevy), la fulgurante ascensión de Patsy al olimpo de la música country devino meteórica e imparable y, lamentablemente, no fue convenientemente celebrada por todo el mundo, en particular por sus competidores masculinos, que maltrataban su Stetson ante las cifras de ventas de los discos de la palurda de Virginia.
De ahí a aflojar unos tornillitos hay un paso, aunque nunca se pudo demostrar nada, y es por ello por lo que la srta. Nuttybreath está removiendo Nashville con Lubbock.
Este video que hoy les traigo fue visionado decenas de veces durante los últimos días del Master, a petición del sector femenino, que alucinó con la puesta en escena de 3 Cigarettes on an Ashtray (el cigarrillo, el guante, el hombre oscuro en la penumbra que fuma y espera su oportunidad...).
No fumen tanto, no hablen con desconocidos en oscuros bares y añadan a su colección de cds piratas alguno de esta damisela, meloncines (y esperen con paciencia las entregas 1 y 2, que todo llega). Y, recuerden, tres cigarrillos en el mismo cenicero sueltan un pestazo valdemingomenciano de narices, así que ya tienen un motivo más para comenzar una nueva vida, sin humos ni triángulos riesgosos, mon cheries.
- Dedicado a Gloria y Jordi, barceloneses y apalachianos - Y no fumadores.
5.19.2007
El Corazón Venenoso de Joey...
If we don't stop this crazy carrying on
It's gonna be the death of me...
Un Ramone, dejando el Kools (Death of Me - Halfway to Sanity - 1987)
Hoy cumpliría 56 años e igual me lo tropezaba este otoño saliendo (yo) del Bowery, pero eso lamentablemente no sucederá. Como el CBGB (hoy añejo y dudoso motivo para t-shirts que lucen con expresión idiota los seres de OT o cualquier piltrafa humana haciendo botellón), Joey Ramone pasó a peor vida sin alharacas ni grandes titulares, lo que demuestra una vez más en qué tipo de mundo sobrevivimos.
Hasta donde yo sé no le pegaba al Lucky, pese a la ansiedad que debe provocar que el KKK te levante la novia, que un roadie despechado introduzca sustancias raras en tu copa y que Sheena te los ponga con Lemmy. Pero de poco le sirvió. El sistema linfático no entiende de abstinencias ni odaliscas. Tampoco respeta el libre albedrío del enfermo en su doliente cama de hospital (murió mientras escuchaba un tema de U2????!!!!).
Jeffrey Hyman, el cantante neoyorkino definitivo, el único mortal que hizo llorar a Phil Spector (por cierto, qué mal lo está pasando este buen hombre), nos observa desde la distancia de su metronoventayocho y se ríe de nuestros corazones venenosos. Y de mis tres meses sin fumar. Y del cabaret. Y del teatro. Y de las Converse de teleserie. Y de las guitarras Yamaha y los teclados Roland.
Y, sobre todo, de Marky Ramone.
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