Uno de los jitazos que utilizo en la Cuesta de Garabitas, cuando la calor y/o la resaca aprietan.
Ver para creer, escuchar para correr.
Y la desarmante certeza de las abisales simas retrofuturistas que alcanzó aquel visionario de estepario apellido y pobladísimas patillas.
Esto, seamos serios, nunca podrá sonar bien en un ipod desos. Ni falta que hace.
Vds., ya saben, a lo suyo, festivales para retardados y macroconciertos estivales de mucho pitorreo.
Descanso activo, que se dice. País.