En la siesta del sábado, soñé que formaba parte de un equipo así y acabábamos la Media de Osaka en hora y cuarto, sin calentar antes y sin estirar después."In Dreams I run with you...", que cantaría hoy mi idolatrado Roy Orbison.
La realidad de esta mañana es bien distinta: El ganador me ha sacado 1 hora, pero él es keniano. Flash Runner entró 10 minutos antes, pero a él no le berrea el empeine. Acabé "la Media de referencia española" (boludez leída en un blos hermano) en dos horas y pico, más contento que unas pascuas y con las endorfinas por las nubes.
Eso sí, hube que parar 10 veces a estirar, 1 a miccionar y otra a soltarle un bofetón de mano maestra a una persona de sexualidad alternativa que tuvo la (des)gracia de hacer un chiste sobre tabaquismo a mi gallardo paso.
Al grano: carrera hiperpopular (familias con cartelitos, personas corriendo 21 kilómetros con Yumas, el SAMUR no dando abasto..), recorrido precioso, camiseta técnica y una organización espectacular.
Mención especial para la suripanta rubia de las trenzas, el metro ochenta y el trasero abrumador. No desfallezcas, beibi. Nunca.
Teniendo en cuenta el nivel de exigencia de este tipo de pruebas, quizá proceda saltarse los 10K de Moraleja de Enmedio y preparar concienzudamente la Media de Donosti (que estamos a poco más de 1 mes). Cuando digo preparar quise decir descansar, que llevamos un ritmo...
Ah, como me ha quedado ésto una mijina poco vitriólico: los bomberos, como siempre, haciendo el payaso, con la bocinita y las palmaditas.
Un abrazo y no olviden runnerizarse y japonizarse.