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6.14.2009

XIX Carrera Urbana de Carabanchel - CAURCA (10K)

Bring the Funk Back, Carabanchelers!
De vuelta al asfalto, Chonis. Al Hot Asphalt, que decían los Dubliners. Y por la puerta grande. Una de las pruebas emblemáticas del atletismo popular madrileño pasado de vueltas. Por dos razones de peso, sobrealimentados gañanes de mis desintoxicaciones: cuestones sin nombre ni fin y la fecha en que se celebra. Calor insufrible garantizado. Que alguien me explique, si tiene redaños suficientes, el sentido de ambas. Porque servidor no entiende, no.
Como tampoco se asimila muy bien la escasísima animación de un barrio tan popular como el que vio nacer al Rosendo o a Antonio Bartrina o que, por esta misma razón, se tenga que sufrir, en plena parrilla de salida, a la retardada de Ana Torroja y sus secuaces de los peinados desquiciados y los cienes de sintes, que barrieron, hace ya algunos años, la piel de toro con sus contrahechos ripios sintéticos para retrasados mentales y auxiliares administrativos.
Con decirles que en el minuto cincuenta, mientras el Gitane pisaba triunfante la alfombra de llegada, atronaba un baladón AOR de Chicago y muy señor mío, ya les digo todo. Qué pena.
Eso sí, disfruté a lo grande con la observación de los munipas que Herr Alberto pone los domingos a primera hora en las intersecciones, no se sabe muy bien si para salvaguardar la integridad física de los participantes (hay que oír para creer lo que se nos dice desde esos Toledos y Supras retenidos por la Policía hasta que pasa el pelotón, y es que el gañán barrigón madrileño, hincha y alcohólico para más inri, lleva francamente mal el esperar 15 miserables minutos en una cola de estas, así como la certeza de que cualquiera de esos del pantalón corto va a vivir veinte años más que él) o para putear a determinado perfil de esos revenidísimos guardianes de la ley y la recaudación (no se ve a casi ninguno con pinta de, digamos, persona de hábitos sanos, no les digo más).
Que me disperso. Una bolsa del corredor discreta (camiseta de algodón de tallaje de persona, qué pena que no sea técnica), unas tiritas (???), unas bebidas no isotónicas y una naranja de Valencia (un saludo a los lectores valencianos de este su hogar detox, que son legión...).
Y para el chalete que nos fuimos un domingo más, felices, contentos, y con el gemelo pelín más acerado. Y es que nos estamos poniendo... cómo nos estamos poniendo... les veo en El Escorial, no se me abandonen y recuerden runnerizarse y barrializarse.
Y que los organizadores de estos eventos, por favor, contraten como speakers a personas que acabaran la educación primaria. O, en su defecto, pongan algo de los Stranglers o los Beau Brummels para ambientar. Que ya está bien, carajo.