"Banqueros, unos ladrones
Sin palancas, y de día..."
La Polla Records, circa '85
"Cómo se puede ser tan fariseo.."
Los mismos, el mismo año.
Y a cuento de qué la cita de los de Salvatierra, se preguntará la muchachada melómana. Pues a que esta mesmita mañana nos corrimos (con perdón) la carrera-aniversario-charlotada del BBVA. A uno, asfixiado por hipotecas a 45 años, comisiones abusivas e inoperancia bancario consultiva y de la otra, merecedoras ambas de bofetada a la Anacleto, le pareció procedente programarse en el walkman (recuerden, ipod sucks!) unas cancioncillas de los chicos de Evaristo y otras lumbreras vascuences de aquellos heroicos tiempos de Barrionuevo y su Plan Zona Especial...
Pero a lo que vamos: qué se puede esperar de una carrera que comienza en la sede de un banco, en la que servidor queda entre los 700 primeros de entre 2.500 gañanes (menudo nivelón, choni) y en la que se anuncia a bombo y platillo final de fiesta con la presencia de unas graaaaandes artistas OT que perpetran ripios mongoloides para subhumanos entre polvo y polvo de a 2.000 euros?? Sí, amigos, su banco amigo (mediante un MC retardado en nefanda subcontrata de alguna radiofórmula innombrable) anunciaba en meta a grito pelado que qué atletas que eramos, que el euribor fijo que descendía medio punto en los próximos 7 años y que su presidente iba a entregar los premios a los ganadores antes de que las meretrices nos obsequiaran con el himno de la casa, una oda a la memez más inquietante: "Adelante!".
Ah, sí, la carrera. 5 kilómetros en cuesta abajo; me pasé los primeros 800 metros adelantando a camareros, taxistas, a mi madre, a mi tía abuela y a un ex jefe de 61 años (qué bonito es el atletismo popular, primo), hice mi mejor tiempo y disfruté como un enano con el recorrido, pues las veces que me habré pateado yo la calle Carranza, pero a las 5 de la mañana y puesto de absenta hasta el píloro...
Pese a ésto último, una muy olvidable carrera, aunque qué funcional muñequera pal sudor runneril que nos regaló la corporación ejemplar de apandadores de traje a medida. Dicho sea con todo el cariño que merece alguien tan comprometido con el deporte popular y cuyo decálogo para un maratón (mande?) saludable les ruego consulten en la web de la carrera. No tiene absolutamente ningún desperdicio... "No se fije en lo que hagan los demás..", "Use vaselina para las zonas de roce"... En fin, esperemos que Central Park me quite este sabor de boca...