4.13.2008

V Carrera Moraleja de Enmedio (10K)

Me pillé esta joyita en una feria del libro de ocasión y derribo que se celebraba estos días en Rennes (Normandía, melones), buscando inspiración y porque costaba euro y medio. Así de depauperada está la literatura especializada de bolsillo, amigas. Incluso en Francia.
El libro está guapo, pero más guapa ha estado la carrera de esta mañana, barrigudos lectores. La última competición previa a la Media Maratón de Donosti en la que servidor piensa participar.
Por qué, se preguntarán 2 ó 3 de Vds., por qué, Gitane? Ahora que fulminas crono y el perfil de tu muslo despierta murmullos (de admiración o risión, según el kilómetro, pero murmullos) durante el recorrido de toda carrera popular en las que participas. Ahora que tu cuarta media maratón te contempla. Ahora que las suripantas comienzan a correr de corto y los campos huelen a azahar.
La respuesta está en el viento. Del norte, evidentemente. La Media de Donosti exigirá el máximo de mis sóleos y he de prepararla concienzudamente, mis cuotas, digo, mis cuates. Largas tiradas, series, Paulaners de medio litro en bares libres de humo...
Por otro lado, la única carrera decente (decente?) que me han comentado es la que organiza una de esas asociaciones de gente que se reúne en Serrano los sábados para hacer reír a medio país y, sinceramente, no me apetece que me regalen una camiseta técnica con escudos, simbología pre y de color gualda y un manual de supervivencia de paramilicos. Vds. se harán cargo.
Lo de hoy, pues muy duro. 10 kilómetros cuesta va cuesta viene, sin apenas chicas en la zona 5 minutos/km y, al tener aún resentido el empeine (el martes tengo cita con el ortopeda), me ví incapaz de resistir el imparable ritmo de Flash Runner, que me sacó dos buenos minutos y ya había estirado cuando entraba yo en meta.
600 participantes, entre ellos el Belinchón y este señor de la camiseta del Che y las zapatillas marca "Aerobic" (se los juro) y escasa, aunque intensa, animación de la chavalada enmediense (los parroquianos del Bar Miami, ya tan agustito early in the morning, palmearon beodamente).
Eso sí, se enrollaron con la bolsita del corredor: camiseta técnica semidecente, unos calcetos de Laister talla de niña y un chisme muy raro que se pone en la nevera (no, en el congelador no, listillos) y alivia las articulaciones doloridas y por lo visto va de cine para las resacas de Castellana.
Y, tras la prueba, disfrutamos de un singular sorteo de jamones, ropa deportiva y... un lechón vivo!!!! Dios, aún me desasosiega imaginar que me hubiera tocado a mí!
No olviden runnerizarse y secarralizarse. Quién va a Donosti?

5 comentarios:

danzig666 dijo...

Está usted imparable caballero, menudo ritmo lleva de carreras, mucha suerte para Donosti!!

Yo estoy dejando este mes las carreras de lado, estoy a pleno pulmón para las carreras de montaña, que, aunque hoy no ha habido crónica, nos hemos destrozado las piernas en la sierra Madrileña... menudo reventón me espera...

Un saludo!!

Extrujado dijo...

Debería usted tomar ejemplo de Buster Martin, 101 años y corriendo la Maratón de Londres. Bebe y fuma, el buen hombre, y se ha hecho algo más de 15 kilómetros en la nada desdeñable marca de 3 horas y 8 minutos.

danzig666 dijo...

Coñe, si parece el abuelo de Heidi...

pepeltenso dijo...

pero tronko, ¿qué tipo de competiciones sone sas en las que se rifan animales comestibles vivos?
¿Qué será lo próximo? ¿sortear un virgo?

Amando de Ossodio dijo...

Menos carreras y más mondos boleros, rediós, que lo tiene abandonaíco.
ay, en qué mala hora le regalé la cinta para el pelo...