7.14.2008

III Carrera del Rock and Roll de El Escorial

Estos sí que sabían hidratarse, primo.
Por tercer año consecutivo, se celebró, en el bonito pueblo madrileño de El Escorial, la Carrera del Rock and Roll, .. blah blah.. ya saben.
Y allí estuvimos para contárselo, darles envidia y, con un poco de suerte, levantarles 10 minutos del sillón orejero y hacer que se señalen por el parque del barrio, delante de otros sedentarios seres como Vds., con su short carrefuliano de la NBA y sus Gazelle de infrapersona de cuando trasnochaban.
Comencemos: la bolsa del corredor, no por discreta en su contenido menos divertida, o qué esperaban? Camiseta de los Runmones (como lo leen, si hubieran sido Scorpions los homenajeados no me río tanto), un número atrasado de una revista para burgueses practicantes del cicloturismo, el trekking, el socking, el shoegazing y el farting y unos geles energéticos de fibra de antimonio lo más de lo last. Ah, y unas publicidades.
El recorrido, el del año pasado. 7,7 kms. de severo castigo para mi fascitis. Qué cuesta, amigas. Se me atragantó aún más que la primera vez. Eso sí que es una Autopista al Infierno. Brutal. Hasta el amigo Danzig666, que ya saben Vds. cómo se las gasta (quedó entre los 40 primeros), y con quien echamos unas risas y tomamos té y pastas antes de la carrera, hubo de andar un pequeño tramo de la Rompecorazones, al superar las 250 pulsaciones. Qué cuesta.
Ganó el Roncero, claro. Y Martín, que venía tocado por una lesión (se cayó de la bici el día antes, no quiero risas) y que corrió con un brazo escayolado y el otro atado a la espalda, acabó segundo y a cierta distancia de ese mostro que está hecho Fabián (que, como un campeón, se subió la cuesta andando, de lo sobrado que iba y de la distancia que sacaba al bragado hombre anuncio euskaldun y al resto del pelotón).
No puedo amenizarles el día con el relato del concierto post carrera, pues si ya es estomagante poner la tele y que salga el Bunbury hablando de Marrakech o de lo que molaba Tom Waits en el 83, imagínense soportar un concierto entero de un grupo tributo a los rockeros maños/moñas del pañuelo de calaveras y las letras aquellas de cachondeo.
Mención especial para los grupos de preadolescentes jevis de urbanización que amenizaron el recorrido (a mí me dio hasta flato de tanto reír) con sus versiones de Guns and Roses y otras bandas de rock para adultos, y una palmada condescendiente y cariñosa para el dj oficial del evento, que supo adaptarse perfectamente al espíritu transgresor de la carrera y al perfil indómito y rebelde de los participantes, que tararearon a pleno pulmón conocidos jits de artistas extremos del calibre de Bryan Adams o Manolo García.
Como pueden ver, la carrera más divertida del año. Pelucas, disfraces, caras pintadas, patillas de elvis, melenas de angus, camisetas de artes marciales, en fin, el cachondeo y el pitorreo tuno por el que somos referencia en el mundo entero y que les espera a Vds., sí, a Vds. el próximo año, en la explanada del Monasterio.
No me falten, Hijos del Rock.

No, éstos no estuvieron, pero a que hubiera molado?

6 comentarios:

carmencita dijo...

enhorabuena por la carrera, por haber superado la dura prueba de la cuesta rompecorazones... y de ver a esos imitadores de Héroes del Silencio!!!
por cierto, quiero esa camiseta ramoniana!!!

danzig666 dijo...

Té y pastas?? hombre y con el tutú rosa puesto no te joe...

Cojo estoy oiga, cojo como Quasimodo.

Mañana a las 8 de la mañana mi review estará lista.

Un beso rey

ELMOREA dijo...

Homenajean al Bumbury y toda su troupe? Menos mal, menos mal....como en su casa de uno en ningun sitio, ya lo dice mi suegra....
Y encima siguen sin explanar ese monte...? estos no me ven el pelo.

Juan PEDREGOSA dijo...

Tiene su qué descubrir al cabo de los años que el bueno de Bon Scott llevaba tatuado una especie de loro-águila en su brazo izquierdo. No he visto nada igual ahora.

tarta de manzana dijo...

Él es el cantante de los Stooges, pero quién es ella?

Me distrae mucho su blog tan castizo.

Mondo Gitane dijo...

Es mi hermana, la mediana. Castizo, dice?