3.17.2008

XXVIII Medio Maratón Ciudad Universitaria

Pa mí que es el tibial anterior, pero espere que reinicie este chisme....
21 kilómetros que se quedaron en 14. Que no está nada mal, tripudos lectores, no creen? El caso es que, contraviniendo consejos de familia, amigos, fisio y avezados corredores, me presenté en la Ciudad Universitaria con leves molestias en el empeine (ver relato de la Media de Collado Villalba), pero con el ánimo muy alto y con la intención de darlo todo, como siempre.
La carrera es bien bonita (sobre todo para atletas populares que, como servidor, no pasamos de la escuela primaria) al discurrir por el interior de la Complutense y acabar en un circuito de ceniza de nivelón, en 3 vueltas que no se hacen largas (sobre todo para los que hicimos 2, juá) y con una muchachada participante de lo más variopinto (élites entremezclados con mi anciana madre y legión de viejunos de los de maratón en 3 horas, muchas más chicas que en otras carreras y clubes de atletismo raros tipo Mahounianos Barra y Legua o Torrijos Corre...).
De piernas, pulsaciones y tesón, me ví como nunca, y en los escasos metros en los que el empeine no vociferaba, conseguí mantener un ritmo acongojante. Pero también hube de parar 17 veces a estirar tibial, peroneos y extensores, con escasos resultados que me permitieran finalizar la carrera con un mínimo de dignidad.
Así que, amigas, hay que replantearse el calendario carreril. Too much too soon, que berreaban las Muñecas de Nueva York sin tener pajolera idea del sufrimiento del atleta popular sobreentrenado y sobreparticipado, como es mi caso.
Hay que disminuir este ritmo, mis cuates, porque en el horizonte cercano tenemos la Media de Madrid y la de Donosti, pruebas ambas la mar de bonitas (han visto el recorrido de esta última???) y no es cuestión de pifiarla en ninguna de ellas.
Rectificar es de runners y lo de lesionarse conscientemente se lo dejamos a la Huppert de La Pianista o a cualquier futbolista millonario.
Ah, sí, que se me pasa: en la bolsa del corredor se incluía una horrorosa camiseta (técnica, eso sí), una naranja de Valencia, barritas energéticas, el Aquarius/Nestea de rigor y, en mi caso, un billete de 50 euros que desconozco cómo llegó allí, ya que en el resto de bolsas no se estiraron tanto, creo.
Esta semana, vuelta al fisio, reposo y detenidas reescuchas del disco de los Juke Joint Pimps, que para correr con la imaginación va que ni pintado.
No olviden runnerizarse y desprocesionarse.

3 comentarios:

pepeltenso dijo...

¿y tuvo que correr todo el rato en semajante postura? Francamente, su fisio se merece un premio.

danzig666 dijo...

Ya le dije estimado amigo Gitane que no es bueno forzar tanto la máquina, y menos con carreras de fondo... descanse hombre, descanse y estire que carreras no le vana faltar.

Pablo Vega dijo...

¿Corredores de élite en la Media Maratón Universitaria?. No no.

Enhorabuena por el blog, mescojono con el Spaanjard.